"El problema en la provincia (de Buenos Aires) lo tenemos en el ascenso, porque se da un fenómeno único en el mundo. Se concentran cuatro categorías y una Liga del Interior. Hay 60 equipos bonaerenses, de los cuales 40 son del Conurbano. Existe la posibilidad de enfrentamientos constantes y sobrepasa la operatividad disponible", indicó hace un corto tiempo el nuevo titular del Comité Provincial de Seguridad Deportiva (Coprosede), Rubén Pérez.
En este marco, no puede dejar de llamar la atención que se catalogue en forma indirecta de casi imposible la realización en un fin de semana por los causes de la normalidad de todos los partidos en la provincia de Buenos Aires. Si bien la realidad social es mala y se llega al extremo de que un grupo se pelee con otro porque simplemente tenga una camiseta distinta, se sabe que los que realmente comen de la misma pudrición son las barras organizadas, los dirigentes y los que se desparraman por unas migajas, de un lado y del otro. Los demás son parte, pero sin pompa. Con estas declaraciones, se deja en claro que existe un problema, nada nuevo, por cierto. Pero, ¿qué se hace por solucionarlo? Cuando los problemas se presentan, es bueno encauzarlos en una solución. Hace un tiempo leía una nota acerca de la organización del campeonato chileno de fútbol por parte de un grupo de investigadores de la Universidad de Chile, curiosamente, coordinado por un matemático argentino. Las distancias por la longitud del país, los partidos internacionales entre semana, el aumento del público en el estadio y por TV, la rentabilidad de los clubes, los momentos de los partidos, fueron, entre otras, las variables que se trataron en el proyecto. En el caso argentino, pudiera ser factible una ayuda de la ciencia para aliviar el inconveniente y, así, no resignarse contra la imposibilidad.
En la última entrada del espacio Fútbol Ruso, su autor, Norberto Verea, plantea cuando nació la cultura del aguante, qué era en un principio y qué la alimentó a ser lo que es hoy en día. Para esto se valió de la ayuda de un sociólogo, un estudioso de los movimientos y pensamientos de las personas. Es decir, que se apuntaló con la ciencia para enriquecer el tema, para ver un poco mejor donde se para el público argentino de fútbol.
Estaría interesante, por empezar, que desde la AFA se vea un poco este tema y se comience a hacer algo. Ayudado por la ciencia es un gran puntapié inicial, porque sino todo sigue igual. Todo sigue igual de mal.
Las dos textos mencionados:
# Para optimizar el fútbol... la matemática (diario La Nación)
# ¿Quién aguante a los que aguantan? (Fútbol Ruso)
En este marco, no puede dejar de llamar la atención que se catalogue en forma indirecta de casi imposible la realización en un fin de semana por los causes de la normalidad de todos los partidos en la provincia de Buenos Aires. Si bien la realidad social es mala y se llega al extremo de que un grupo se pelee con otro porque simplemente tenga una camiseta distinta, se sabe que los que realmente comen de la misma pudrición son las barras organizadas, los dirigentes y los que se desparraman por unas migajas, de un lado y del otro. Los demás son parte, pero sin pompa. Con estas declaraciones, se deja en claro que existe un problema, nada nuevo, por cierto. Pero, ¿qué se hace por solucionarlo? Cuando los problemas se presentan, es bueno encauzarlos en una solución. Hace un tiempo leía una nota acerca de la organización del campeonato chileno de fútbol por parte de un grupo de investigadores de la Universidad de Chile, curiosamente, coordinado por un matemático argentino. Las distancias por la longitud del país, los partidos internacionales entre semana, el aumento del público en el estadio y por TV, la rentabilidad de los clubes, los momentos de los partidos, fueron, entre otras, las variables que se trataron en el proyecto. En el caso argentino, pudiera ser factible una ayuda de la ciencia para aliviar el inconveniente y, así, no resignarse contra la imposibilidad.
En la última entrada del espacio Fútbol Ruso, su autor, Norberto Verea, plantea cuando nació la cultura del aguante, qué era en un principio y qué la alimentó a ser lo que es hoy en día. Para esto se valió de la ayuda de un sociólogo, un estudioso de los movimientos y pensamientos de las personas. Es decir, que se apuntaló con la ciencia para enriquecer el tema, para ver un poco mejor donde se para el público argentino de fútbol.
Estaría interesante, por empezar, que desde la AFA se vea un poco este tema y se comience a hacer algo. Ayudado por la ciencia es un gran puntapié inicial, porque sino todo sigue igual. Todo sigue igual de mal.
Las dos textos mencionados:
# Para optimizar el fútbol... la matemática (diario La Nación)
# ¿Quién aguante a los que aguantan? (Fútbol Ruso)


7 comentarios:
Hola, excelente Blog
Felicitaciones
saludos de Ani
http://lamitadmasunoteamaelrestotenvidia.blogspot.com/
solo tengo una palabra para tu posteo. EXCELENTE...has dado todo para que el lector entienda claramente lo que vos queres demostrar...seguí asi que de segurov muchos lectores opinarán igual que yo...
un abrazoo i pasa por mi blog...
Hola Roberto.
Buen post sobre un tema que no es novedoso ( o lo es todos los fines de semana).
A mi entender, este problema está muy bien enunciado en las primeras líneas del post. La cantidad de equipos conglomerados en la (basta) zona del Gran Buenos Aires. No creo que no se esté al tanto de la problemática y menos de las consecuencias. El problema parece ser mucho mayor. Esta conglomeración (surgida desde el primer gobierno peronista hacia 1950 por el emplazamiento de fábricas que después desaparecieron) es la que no deja solución viable con los recursos actuales para toda la infraestructura necesaria, desde policías hasta médicos y escuelas.
En este caso, el reflejo del fútbol se ve en la sociedad toda.
Un saludo.
Coincido que el reflejo de la sociedad se ve en el fútbol, uno se alimenta de otro y viceversa. Lo que expones acerca del tiempo en el cual se acrecentó la población en la zona es muy bueno. Sin embargo han pasado más de medio siglo y todavía no hay una convivencia que se pueda catalogar de buena, todo lo contrario. Por eso estoy cansado cuando se dice "Violencia en el fútbol", porque parece que se institucionaliza, es decir que es en ese lugar, cuando se sabe que hay quilombos en todos lados y la gran solución empieza de arriba para abajo.
Saludos.
Me gusto mucho tu Blog, y me encantaría un intercambio de enlaces.
Para enlazarme por favor coloca el nombre de mi Blog en mayúscula:
MUNDO FUTBOLERO
http://mundofutbolero.blogspot.com
Si tienes otros blogs espero que me enlaces en ellos también. Me gustaría que me pases este dato de tu Blog: País en el cual fue creado. Este último dato es necesario para poder colocarte en algunas de las secciones de Links que se encuentran en mi Blog.
Un abrazo.
Gran post! No sabía eso del fútbol chileno. Todo lo que ayude a mermar la violencia debe ser bienvenido.
Gracias por comentar mi blog, seguimos con el intercambio de opiniones.
Un abrazo!!
Amigo ya te enlazo.
Un abrazo
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