lunes 11 de junio de 2007

Dale pelota a la literatura

Por Gabriel Miadosqui

Escribí nene, escribí. La tinta es permanente, no se borra y queda para siempre. A las palabras, en cambio, se las lleva el viento. Nene, vos que tenés cualidades y habilidad, escribí. Lo que pienses, lo que se te ocurra. No importa si hoy no le sirve a nadie, algún día, alguien lo leerá y si lo haces pensar, aunque sea un poquito, objetivo cumplido. Nene, nene, hacelo para vos, no pensés en los demás, cualquier cosa, lo que se te venga a la cabeza, pero ponelo en el papel, escribí nene. Alguna vez te imaginaste una historia de amor, cuando viste, en cualquier cancha, ese trapo que dice “Si no existieras te inventaría”. No te acordaste de ella, de esa chica que siempre te gustó y que cada vez que tus amigos te preguntaban como andabas con ella, vos decías una frase futbolera al estilo de “no me tira un centro”. Seguro también tenés un amigo al que todos tildan de gay porque no le gusta el fútbol, y muchas veces, trataste de explicarle todo lo que se perdía por no jugar a la pelota. Nene, escribilo. Alguna vez te imaginaste eso, estoy seguro. Pero no lo escribiste. Ahora hacelo, como lo hace Walter Saavedra, y Juan José Panno, o como lo hizo Osvaldo Ardizzone y Roberto Santoro. Pero hacelo, nene. Como te dije, a las palabras se las lleva el viento. Vos fuiste a la escuela; escribir, sabes. El fútbol te gusta, te apasiona. No te pido que escribás de política, sociedad o alguna cosa rara. Con la pelota recorriste muchos lugares, así que cosas e historias para contar, tenés. ¿Qué decís? Que todo está escrito ya. Estás loco vos. ¿Qué todas las historias de fútbol posibles ya las escribieron? No, no, eso nunca. Vos nene, justo vos que jugás de enganche no podés decir que en el fútbol está todo escrito. Siempre hay algo por inventar, una gambeta nueva por tirar. Bueno, no te apures. No escribas ahora, pero lee. Si vos decís que tu amigo se pierde muchas cosas por no jugar a la pelota, vos también te perdés otras por no leer. Y si lo haces, y se te ocurre algo, escribí nene, escribí.

viernes 1 de junio de 2007

Nunca jamás, por Walter Saavedra

Cómo vas a saber lo que es el amor... si nunca te hiciste hincha de un club.
Cómo vas a saber lo que es el dolor... si jamás un zaguero te azotó la tibia y el peroné.
Cómo vas a saber lo que es el placer... si nunca ganaste un clásico barrial.
Cómo vas a saber lo que es llorar... si jamás perdiste un clásico sobre la hora con un penal dudoso.
Cómo vas a saber lo que es el cariño... si nunca acariciaste la redonda de chanfle.
Cómo vas a saber lo que es la solidaridad... si jamás saliste a dar la cara por un compañero golpeado desde atrás.
Cómo vas a saber lo que es la poesía... si nunca tiraste una gambeta.
Cómo vas a saber lo que es la humillación... si jamás te hicieron un caño.
Cómo vas a saber lo que es la amistad... si nunca devolviste una pared.
Cómo vas a saber lo que es un orgasmo... si jamás diste una vuelta olímpica de visitante.
Cómo vas a saber lo que es el pánico... si nunca te sorprendieron mal parado en un contragolpe.
Cómo vas a saber lo que es morir un poco... si jamás fuiste a buscar la pelota adentro del arco.
Cómo vas a saber lo que es la izquierda... si nunca jugaste en equipo.
Cómo vas a saber lo que es la xenofobia... si en ninguna cancha te gritaron "negro de mierda".
Cómo vas a saber lo que es la soledad... si jamás te paraste bajo los tres palos a doce pasos de un rival.
Cómo vas a saber lo que es el barro... si nunca te tiraste a los pies de nadie para mandar la pelota sobre un lateral.
Cómo vas a saber lo que es el egoísmo... si nunca hiciste una de más cuando tenías que dársela al nueve que estaba mejor ubicado.
Cómo vas a saber lo que es el arte... si nunca inventaste una rabona.
Cómo vas a saber lo que es la música... si jamás cantaste haciendo equilibrio sobre un para-avalancha.
Cómo vas a saber lo que es el suburbio... si nunca te paraste de wing.
Cómo vas a saber lo que es la injusticia... si nunca te sacó tarjeta roja un referí localista.
Cómo vas a saber lo que es el insomnio... si jamás te fuiste al descenso.
Cómo vas a saber lo que es el odio... si nunca hiciste un gol en contra.
Cómo vas a saber lo que es la vida, hijo mío... si nunca, jamás, jugaste al FÚTBOL.

Este exquisito y sensacional poema llamado Nunca jamás ha tenido gran trascendencia en la red, pero pocos saben que está íntegramente dedicado a uno de los hijos del autor, ya que no era futbolero y quería contarle lo que se perdía. El autor de este texto es uno de los relatores de fútbol más preparados para la tarea, Walter Saavedra, y actualmente trabaja en las transmisiones de Radio Mitre.