TIEMPO DE DESCUENTO en cinenacional.com
lunes 31 de diciembre de 2007
Un corto para el nuevo año
miércoles 26 de diciembre de 2007
Cañero, viejo y peludo
"¿Linda colcha dónde descansan los números, no?"Detrás de un libro de periodismo veo remarcada una frase de lo que debe ser un periodista: “Abogado del hombre común y fiscal del poder”. No viene al caso recordar de quién es, ni, para ser sincero, lo recuerdo. La cuestión es que terminé el segundo café y la taza reposa sobre una especie de escritorio. Al mismo tiempo de terminar el segundo café, finalicé de releer la revista número uno de Un Caño, del mes de junio de 2005. La publicación ya es historia y, ergo, me ufano de tener la colección completa que consta de 16 números.
¿Qué fue Un Caño? Por empezar, un proyecto con matiz de independiente, al costado del camino, que encabezó desde la dirección Matías Martin y que, a mi entender, gozó de un plantel de primera con firmas que valían la pena leer y, porqué no, aprender algo.
Entre los escribas que dejaron sus firmas en estas hojas se encontraron, entre tantos, por nombrar a los que iban en tapa, Víctor Hugo Morales, Ezequiel Fernández Moores, Gustavo Veiga, Pablo Llonto, Mariano Hamilton, Ariel Senosiain y Alejandro Caravario.
Su última salida a la calle fue en diciembre de 2006, es decir, hace un año. Se destacaba por tocar temas que no se tocan, aportar diferentes visiones de los hechos, darle color a la chatura cotidiana, denunciar, comprometerse, darle un baldazo de agua fría a la memoria y jugar con la imaginación. Además, ya desde el primer número, escribió el conocido dramaturgo Tato Pavlovsky y más adelante aparecieron los destacados dibujos de Sebastián Domenech, que hoy ilustran las contratapas del deportivo de La Nación y del blog Los Especialistas.
Notas para el recuerdo quedaron y, ahora, me queda una edición menos por disfrutar, pero el hábito de desempolvar las cosas y darle otra interpretación está vivo. La revista dejó de salir por falta de dinero, pero, quiera quien quiera, le hacía honor a esa frase que descansa detrás del libro de periodismo. Si andás vagabundeando por los lugares de artículos antiguos, recomiendo que si la ves, la tomes, la hojees, y la llevés. Yo, por lo pronto, empiezo con la segunda.
martes 18 de diciembre de 2007
Enzo Kaká


Relacionado:
# El FIFA World Player, también para Kaká (Notas de Fútbol)
lunes 17 de diciembre de 2007
Un burrito en medio del río turbio
El año empezó como se terminaría. El 11 de febrero en las instalaciones del club se libraba La Batalla de los Quinchos. Luego, se terminó el Clausura con un DT con la soga al cuello prometiendo lo que finalmente cumplió, su alejamiento. La segunda mitad completó lo paupérrimo. El 9 de agosto moría asesinado el barrabrava Gonzalo Acro, de una de las facciones de Los Borrachos del Tablón. Más tarde, el presidente José Maria Aguilar confirmaba que el periodista Gastón Recondo brindaba “asesoramiento institucional” por 10.000 pesos por mes al club de sus amores y River cerraba el año con el registro de cuatro derrotas en el Apertura ante los recientemente ascendidos y en el decimocuarto lugar con 23 unidades. Entre todas estas oscuridades del año, ¿hubo un haz de luz que se coló pidiendo permiso en silencio? Si hay una persona que llevó y querrá llevar esa tarea, se llama Ariel Ortega.Ahora, su nuevo técnico lo quiere como el conductor dentro de la cancha y ya comenzó a inculcarle el último esfuerzo de su carrera. El Cholo quiere que se vean chispazos del crack que supo ser. En este instante que los flashes no apuntan a él, es el momento indicado para que saque el fuego sagrado éste hombre que habla dentro y fuera de la cancha, y que jugando un poquito fue el más destacado de River en un turbio 2007.
jueves 13 de diciembre de 2007
Sacheri, un pintor de recreos escolares
Que un preso en la patagónica provincia de Santa Cruz elija un libro de Eduardo Sacheri en un proyecto educativo llamado Atravesando Muros es gratificante, porque su conclusión es “soy fanático del fútbol”, pero detrás está la lectura y sus herramientas y, más destacado todavía, por el contexto de ayuda en que se da.De allí nacen dos sabias conclusiones de éste porteño criado en Castelar, al oeste del Gran Buenos Aires: “Los chicos deberían valorar otras cosas” y “El fútbol es un juego más hablado que jugado”.
La carta de presentación de Sacheri nos muestra que es profesor y licenciado en Historia, y ejerce la docencia secundaria y universitaria. Que, como dice él, se hizo conocido a raíz de la lectura de sus cuentos en el programa sabatino del periodista y locutor Alejandro Apo llamado "Todo con afecto" que tenía en Radio Continental. Además, posee en su haber cinco libros publicados entre los que se destaca Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol. Su nombre es reconocido en Chile, México, Colombia y España, y en el país europeo editó el libro antes destacado con el nombre de Los Traidores, a raíz de un bello cuento que forma parte de la obra en el cuál mistura la pasión natural del fútbol y el amor hacia una mujer.

Para Alejo Apo, el gigante de la voz de cíclope que le pone sonido a los escritos, Sacheri, jugando a compararlo con otros escritores futboleros, retrata “el sentimiento de barrio, el desafío de calzarse los botines y enfrentarse a otra barra o de jugar con una Tango, el registro de las voces del conurbano y sus personajes, ése es territorio de Sacheri. Y si hoy todavía este talentoso escritor no es el dueño absoluto del área, estoy seguro de que muy pronto lo será”.
Pero, ésta vez quiero enfocar los reflectores en Me van a tener que disculpar, un relato tan simple que abruma a la complejidad. ¿Su objeto de análisis? Mejor escúchelo, está "de 10"...
# Audio de Me van a tener que disculpar de Eduardo Sacheri (por Alejo Apo).
miércoles 5 de diciembre de 2007
Agarrate esta propaganda
En épocas de propagandas fastuosas de tres tiras o pipeta, hubo un hombre que hizo la mejor puesta en escena con un guionista de lujo, natural y acogedor: el potrero. Corría el año 1989 y el humilde club italiano Nápoli disputaba la semifinal de vuelta de la Copa UEFA ante el poderoso Bayern Munich, pero más allá del empate final 2-2 y la posterior conquista del torneo continental ante otro bávaro, el Stuttgart, hubo un hecho en ese partido que hoy es muy recordado a raíz de un video. El mejor futbolística de la historia del fútbol mundial estaba presente.
Diego Armando Maradona se movió al ritmo de la canción “Life is Life”, del grupo alemán de fama del momento, Opus. Lo curioso es que no es un video “armado”. En el calentamiento previo al partido, Diego se movía, corría y trotaba al compás de la pelota y de esta histórica cancioneta que sonaba por los altoparlantes del estadio. Un extraordinario dominio, que a nadie sorprendía tratándose de quién venía, pero que continuaba asombrando a todos dejándolos con la boca abierta. Un video motivador, que da ganas de que no termine nunca, para calzarse los botines y jugar un cabeza a cabeza con ese muchacho de camiseta número 10.
El Nápoli ganó junto al 10 cinco títulos: dos Scudetto (´87 y ´90),
una Copa Italia (´87), una Supercopa de Italia (´90) y la Copa UEFA (´89).
lunes 3 de diciembre de 2007
La tarde de la historia, la Revolución granate
No es una tarde más. Será la primera. Ramón, que no es Díaz, y sí es Cabrero, español de origen, de Santander, camina de un lado para el otro. El sol de la tarde pesada le da de lleno. Sigue. Camina de un lado para el otro y repite el movimiento: alza las manos, las abre y las desliza por su cabellera color gris. Peina canas. Canas de sabiduría. Entre cada levantada de mano y desliz por la azotea blanca, ve a Chiquito Bossio, más grande que nunca. Tapa un mano a mano a una mano y logra que su gente lo aplauda sin cesar, revirtiendo las épocas de reproche; Ve a Tino Ribonetto, que debutó en primera división a los 27 años. Al cordobés le cuesta digerir que, ahora, a los 33, le va a contar a sus hijos que él además de ser campeón en Colombia con el Júnior de Barranquilla, se va a transformar en campeón en su país; Por el medio es un jardín de infantes: Seba Blanco, Marcos Aguirre, Pelletieri, Fritzler, Diego Valeri. Todos se divierten. Dan la sensación de querer jugar por jugar. De que entre amigos es más fácil; Arriba, el 9, Pepe Sand, aporta lo suyo: los goles. Son 15 en total. Hombre con camino recorrido, le quiere ayudar al club sureño a obtener lo que nunca obtuvo desde su nacimiento, en 1915, y ayudarse él mismo para conquistar lo que había insinuado en las mañanas de semillero riverplatense, dónde se comentaba entre los presentes su condición de goleador histórico en ese ámbito. El correntino es un buen delantero y lo ratifica ahora. Alrededor del Pepe, cómo si de sus botines salieran historias de un abuelo, los veloces Acosta (apellido albañil del los ´70) y Biglieri le dan bola. Mientras, el hombre de 60 años espera el final y repite el accionar: camina, eleva sus manos y las desliza por su pelo. Cuando el árbitro dice basta, cambia el proceder. Camina, eleva sus manos y, ahora, las aprieta fuerte sobre su cabeza. No lo puede creer. Las lágrimas en forma de felicidad fluyen. El club dónde nació, el de su vida, es el nuevo y por primera vez campeón del fútbol argentino. Lanús se hace con el Apertura ´07 y Cabrero se puede retirar tranquilo, pero no, opta por continuar con su camino, para volver a tomarse la cabeza, fuerte y un poco menos incrédulo, porque a través de los grandes valores de este equipo pudo. Lanús campeón Apertura 2007, con todas las letras, como un antes y un después. Como lo que es.
Relacionado:
# Se lo merecen (Vale Chumbar)
# ¡Lanús campeón! (en el diario de Dame Pelota)

