jueves 31 de enero de 2008

En medio de la jungla está tu alma

SINÓNIMO. La sonrisa y la pelota.

Si hay un continente azotado en el mundo, ese es el africano. En estos días, en Ghana, se está disputando la Copa Africana de Naciones. Entre el 3 y 4 de febrero se jugarán los cuartos de final del torneo, que tiene en esa instancia al local, Nigeria, Costa de Marfil, Guinea, Egipto, Angola, Túnez y Camerún. Un sin fin de hechos rodea a la competición. Los países del continente negro son dirigidos por, en algunos casos, gobiernos dictatoriales, o sus gobernantes responden a los intereses europeos, es decir a los ex colonizadores. Ex hasta un punto. También las guerras étnicas confluyen de la mano de la extrema pobreza. En este panorama el fútbol se puso a rodar.
En el día de hoy el delantero estrella de Camerún Samuel Etto pasó a ser el máximo artillero en la historia del torneo y las noticias tomarán mayor trascendencia cuando la final se acerque. Cuesta creer que en medio de tanta desolación se juegue al fútbol en esas tierras, pero la felicidad no tiene precio, cómo muchos otros sueños que los nenes africanos tienen en sus cabezas, como semejarse a Didier Drogba, a Michael Essien o a Obafemi Martins. La competición merma el clima de lucha constante y desvía las miradas, para saber que luego todo continuará. En la edición del año 2000, en Nigeria, hubo planteles detenidos en cuarteles militares, declaración del estado de sitio, apretadas a jugadores, represión a los hinchas y prohibiciones de baño, según señala
un artículo en el blog del periodista Pablo Aro Geraldes. También, una nota de Ezequiel Fernández Moores en el espacio de La Nación nos muestra los gigantes contrastes, la extirpación que sufren los países africanos por parte de los clubes europeos, el trato que padecen los chicos e incontables datos que hacen crecer a la nota. Una mínima alegría tendrá alguna nación el 10 de febrero, el día de la final, todo gracias a ese fútbol que descansa en medio de la jungla.

domingo 20 de enero de 2008

La ciencia también juega al fútbol

Una misma imagen. En todos los países existen los problemas. La política influye.

"El problema en la provincia (de Buenos Aires) lo tenemos en el ascenso, porque se da un fenómeno único en el mundo. Se concentran cuatro categorías y una Liga del Interior. Hay 60 equipos bonaerenses, de los cuales 40 son del Conurbano. Existe la posibilidad de enfrentamientos constantes y sobrepasa la operatividad disponible", indicó hace un corto tiempo el nuevo titular del Comité Provincial de Seguridad Deportiva (Coprosede), Rubén Pérez.
En este marco, no puede dejar de llamar la atención que se catalogue en forma indirecta de casi imposible la realización en un fin de semana por los causes de la normalidad de todos los partidos en la provincia de Buenos Aires. Si bien la realidad social es mala y se llega al extremo de que un grupo se pelee con otro porque simplemente tenga una camiseta distinta, se sabe que los que realmente comen de la misma pudrición son las barras organizadas, los dirigentes y los que se desparraman por unas migajas, de un lado y del otro. Los demás son parte, pero sin pompa. Con estas declaraciones, se deja en claro que existe un problema, nada nuevo, por cierto. Pero, ¿qué se hace por solucionarlo? Cuando los problemas se presentan, es bueno encauzarlos en una solución. Hace un tiempo leía una nota acerca de la organización del campeonato chileno de fútbol por parte de un grupo de investigadores de la Universidad de Chile, curiosamente, coordinado por un matemático argentino. Las distancias por la longitud del país, los partidos internacionales entre semana, el aumento del público en el estadio y por TV, la rentabilidad de los clubes, los momentos de los partidos, fueron, entre otras, las variables que se trataron en el proyecto. En el caso argentino, pudiera ser factible una ayuda de la ciencia para aliviar el inconveniente y, así, no resignarse contra la imposibilidad.
En la última entrada del espacio Fútbol Ruso, su autor, Norberto Verea, plantea cuando nació la cultura del aguante, qué era en un principio y qué la alimentó a ser lo que es hoy en día. Para esto se valió de la ayuda de un sociólogo, un estudioso de los movimientos y pensamientos de las personas. Es decir, que se apuntaló con la ciencia para enriquecer el tema, para ver un poco mejor donde se para el público argentino de fútbol.
Estaría interesante, por empezar, que desde la AFA se vea un poco este tema y se comience a hacer algo. Ayudado por la ciencia es un gran puntapié inicial, porque sino todo sigue igual. Todo sigue igual de mal.


Las dos textos mencionados:
# Para optimizar el fútbol... la matemática (diario La Nación)
# ¿Quién aguante a los que aguantan? (Fútbol Ruso)